S.S.
S.S. Durante el servicio militar, uno de los oficiales que teníamos al mando nos enseñó su cartilla militar. No recuerdo ya el motivo —seguramente presumía de sus dos engalanadas estrellas en el uniforme—, pero el caso es que varios soldados miramos aquel documento con cierta curiosidad. En el apartado dedicado al valor figuraban dos letras: S.S. Al preguntar por su significado, el oficial, de manera altanera, nos dijo: —González, significan «se le supone». Parece mentira que usted pregunte eso. Y mi respuesta no fue afortunada. —A sus órdenes, mi teniente, pero es que lleva usted veinte años en el Ejército y todavía se le supone el valor. La broma me costó dos días de arresto y, aún hoy, sigo dándole vueltas a aquella respuesta. Supongo que algunas expresiones tienen más éxito que significado. Se instalan en el lenguaje administrativo, saltan a los medios de comunicación y acaban apareciendo en cualquier conversación relacionada con el patrimonio, la cultura o la m...