El Tribuno o la insurrección del papel
El Tribuno o la insurrección del papel Hay revistas que se leen y revistas que se sostienen. El Tribuno pertenece a estas últimas. Antes de abrirla, ya ha empezado a decir algo: en el peso —¿cuánto pesará, hierbolario?… perdón—, en la textura de sus hojas, en esa decisión casi obstinada de existir en papel cuando todo parece empujarnos hacia la evaporación de lo digital. La dejé ahí, sobre la mesa, rodeada de herramientas que también insisten. Y al volver sobre ella tuve la sensación que el lápiz quedó detenido a medio trazo, entre las dudas que, más que asaltarme, me entretienen con sus asaltos. Es entonces cuando quien realmente me roba la atención es esa figura, en el centro, que no termina de ser del todo imagen. Porque hay momentos —no siempre ocurre— en que la lectura se detiene sin cerrarse. Uno levanta apenas la vista y entonces parece que la revista también mira. No de frente. No del todo. Pero hay algo en ese rostro —trazado a líneas, detenido en una expresión q...