Feria compartida
Feria compartida
Hay días que no se anuncian ni con estruendos ni con promesas grandes. No tanto por lo que ocurre —una presentación, una mesa, unos libros abiertos—, sino por lo que se reúne debajo de todo eso: el tiempo que ha ido dejando poso en las páginas, las manos que lo han ido sosteniendo sin saber muy bien hacia dónde iban y ese hilo invisible que une lo vivido con lo escrito.
“Vientos del Sureste” llega a la Feria del Libro de Santa Lucía como llegan las cosas que, más que empujadas, han sido acompañadas. No es un libro que se haya hecho de golpe. Se fue quedando en los márgenes de muchas jornadas, en los silencios después de hablar y en las imágenes que no encontraban su sitio hasta que, sin avisar, lo encontraron. Quizá por eso ahora, al verlo ahí —nombrado, colocado en un cartel, con una hora concreta—, uno no termina de reconocerse del todo en él. Pareciera que el libro supiera más que quien lo escribió.
La mañana tendrá más voces. Eso también forma parte de lo que ocurre. Cada cual llegará con su propio pulso, con su manera de decir y de callar. Habrá libros que vienen de otros recorridos, de otras preguntas, de otras heridas y otras celebraciones. Y sin embargo, durante unas horas, todo eso compartirá un mismo aire.
Vendrá quien pueda. Quien no, estará de otra manera. Uno aprende con el tiempo que la presencia no siempre necesita cuerpo. Que hay ausencias que acompañan más que muchas cercanías. Por eso, esta cita no es solo una hora en un programa. Tampoco un turno entre otros nombres. Es, en el fondo, un momento en el que lo escrito vuelve a ponerse en circulación, como si saliera otra vez al aire para ver si encuentra a quién le haga falta.
Quizá de eso se trate: de dejar que el viento haga lo suyo. De no sujetarlo demasiado. De permitir que lo que ha sido escrito encuentre su lugar —o no— en quien lo reciba. Porque hay libros que no se leen: se reconocen. Y si eso ocurre, aunque sea una vez, ya habrá valido la pena haber llegado hasta aquí.
Eduardo González

Comentarios
Publicar un comentario