Los libros que aún no has escrito
Los libros que aún no has escrito
Hay poemas que, al leerlos, te atraviesan. Y hay poetas que te permiten respirar entre sus versos como si el aire fuese a entrar en tus pulmones justo después de haber terminado de leer. Esto me sucede contigo.
¿Cómo escribir, entonces, una reseña sobre alguien cuya poesía parece adelantarse a las propias palabras que uno intenta emplear ahora? ¿Qué decir de quien convierte la herida y la ternura en una misma materia? Quizá no quede otra salida que aceptar el hermoso fracaso de todo comentario verdadero: intentarlo aun sabiendo que nunca podrá abarcar del todo aquello que lo ha conmovido.
Tus textos tienen algo extraño y difícil de explicar. Parecen escritos desde un lugar donde la literatura todavía conserva temperatura humana: ni tan poca como para quedar aletargada ni tanta como para que la fiebre termine delirando en uno. Se siente que en ellos hay tinta, pero también arcilla y barro, viento y calma, noches sin dormir y sueños despiertos. También una manera de mirar el mundo sin dejar de dolerse por él.
Leyéndote, siento que tus libros nunca quedan cerrados, sino siempre abiertos en quienes los sostenemos. Y ahí ocurre algo raro: uno termina encontrándose también a sí mismo entre tus poemas. Tal vez por eso tus páginas despiertan el deseo de escribir.
No sé si esto alcanzará siquiera a parecerse a una reseña. Quizá no. Quizá mis herramientas sean escasas o quizá no sepa utilizarlas del todo. O, lo más probable, es que nunca las haya tenido. Lo que sí estoy seguro de tener —y de saber utilizar— es el reconocimiento sincero de alguien que, después de leerte, entiende mejor aquello de “escribir los libros que nos faltan”. Y también la necesidad inmediata de salir corriendo a una librería en busca de los que aún no has escrito.
“Andamio de Esmero”. Benita López Peñate (Editorial Mercurio, 2024)
“Edad de Agua”. Benita López Peñate (Editorial Mercurio, 2024)
Eduardo González

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