A Juan Caballero lo arrastró el barranco
" …La fortuna se alió con él en muchísimas de las tantas vueltas que la vida le fue dando, sin descanso alguno, a su ajetreada y azarosa existencia. Como ejemplo de algunas de ellas podríamos recordar las que le infligió el barranco de Tirajana con sus aguas bravas la vez que Juan se atrevió a cruzarlo cuando éste y él mismo cumplían con las obligaciones de su propia naturaleza. Llovió bastante en esos días, tanto que se hacía ciertamente peligroso tener que atravesar el caudaloso cauce que cubría enteramente, de banda a banda, la mencionada depresión geográfica. Pero como Juan Caballero nunca huyó del agua fría, (según lenguas veraces le perdió el miedo hasta su propia muerte, a la que recibió poniéndose en pie y con un "me cago en dios" sonoro al mismo tiempo que se tiraba manos al cuchillo en la cintura cuando la sepulcral figura de negro entraba por la puerta abierta de par en par en su dolorosa angina de pecho), se decidió a atravesar aquella misma tarde la bar...