Entradas

Cuando el aire llama

Imagen
  Cuando el aire llama Le contaba yo hace pocos días, pariente, que ya no se oyen los bucios pregonando, por las calles, viejas ni brecas ni “pescaito partío”. Que el aire, cuando sube de la costa al pueblo, ya no trae ese aliento salado de la mar que anunciaba vida y comida a partes iguales. Pero mire usted por dónde —y será por el son majadero de mis madrugones que remueve lo que uno cree dormido—, me vino a aparecer, entre papeles que se avejentan y cajones que se empeñan en que no, esta foto de Carlitos “ el Rastas” , soplando él su bucio con tanto jeito como las ganas bien puestas que tiene y pone. Déjeme decirle que ni él ni su caracola son de esta Canaria arredondeada nuestra. Cayó por aquí como caen los que siguen la corriente de la vida, sin rumbo fijo, llevado más bien por el reboso de una cuadrilla de palmeros que con sus lanzas —así llaman ellos a lo que nosotros garrotes— recalaron en nuestras Tirajanas hace ya una década, quince meses más o quince meses menos. ...

Pepito Melián. Una vida entre cabras, ovejas y pastos

Imagen
  Pepito Melián. Una vida entre cabras, ovejas y pastos “La cueva grande del risco ese… la que atraviesa el risco de banda a banda… Esa llegó a tener una pared en medio porque ahí se llegó a guardar hasta dos ganaos al mismo tiempo. Uno… por la banda de arriba, el ganao de Los Ramos… y el de mi padre por la parte de abajo. Sí, de eso hace muchos años. Yo era un chiquillo. Tendría yo diez años… o menos… cuando eso.” (Pepito Melián, pastor) “A mi padre no le quea ninguna cueva que conocer en ese risco… porque cuando chico se escondía en ellas pa no tener que ir a la escuela.” (Pepe Melián, hijo) Pepito reparte con justicia sus más de ochenta años sobre cada pierna. Y cuando calla, el silencio se vuelve más elocuente que cualquier respuesta. En sus ojos pequeños —hundidos por el sol y por la costumbre de mirar lejos— se refleja todo lo que hemos dejado de mirar nosotros. Hablar de su vida es un atrevimiento: una existencia entre cabras, ovejas y pastos que todavía se resist...

La inmediatez y su ruido

Imagen
  La inmediatez y su ruido Antes de que existiera el estilo, existió la palabra. La palabra sola, desnuda, cruzando los siglos como un hilo invisible. Palabra que era canto, rito y memoria. No buscaba el brillo del escaparate ni la aprobación del instante: solo quería mantenerse viva en la boca de quien la decía y en el oído de quien la escuchaba. Y cuando me digo esto me viene al recuerdo que, siendo muy niño, me perdí con un lápiz que dibujaba palabras sobre el papel para no olvidarlas. Más de grande me volví a perder cuando caí dentro de un libro y casi que no quise encontrar la salida por querer quedarme entre sus páginas. También me he perdido muchas veces intentando encontrar las palabras con las que escribir mi camino, como si fueran éstas las migas de pan con las que voy marcando la vereda que habré de tomar a la vuelta. En cierta manera me gusta perderme así: sabiendo que los pájaros se las comen y que no me queda más remedio que encontrar palabras nuevas entre las que ...

Declaración oficial, en el BOC, del Juego del Garrote Tradicional de la isla de Gran Canaria como Bien de Interés Cultural Inmaterial

Imagen
  Declaración oficial, en el BOC, del Juego del Garrote Tradicional de la isla de Gran Canaria como Bien de Interés Cultural Inmaterial Hoy, 17 de octubre de 2025, el Juego del Garrote Tradicional de la isla de Gran Canaria ha sido declarado oficialmente Bien de Interés Cultural Inmaterial , en la categoría de Juegos y Deportes Autóctonos , según el Decreto 133/2025, de 13 de octubre , publicado en el Boletín Oficial de Canarias. Con esta declaración se reconoce, por fin, a una práctica que ha sobrevivido a los silencios, al olvido y al paso del tiempo. También se reconoce que parte de nuestra cultura, nacida del pastoreo y de la necesidad, encontró en el garrote no un arma, sino una manera de entender el equilibrio, la dignidad y la palabra dada. Detrás de este reconocimiento hay décadas de esfuerzo colectivo, de manos que enseñaron sin pedir nada, de escuelas que mantuvieron viva la llama: La Familia Maestro Paquito Santana , La Revoliá , La Barranquera … y todas aquel...

Tregua y continuidad

Imagen
  Hoy, el Juego del Garrote tradicional canario ha sido declarado, en el Consejo de Gobierno de Canarias, Bien de Interés Cultural Inmaterial. Así: con todas las letras y con el peso que tienen estas cuando llegan después de tanto tiempo esperándolas. Y hoy, quienes apostaron por este reconocimiento —los que se reunieron, redactaron, corrigieron, representaron a los colectivos, respondieron alegaciones y volvieron una y otra vez sobre los mismos papeles— pueden, al fin, detenerse un momento y mirar hacia atrás sin prisas. También pueden permitirse, sin culpa, celebrar en silencio lo alcanzado, aunque sea con el gesto sencillo de quien brinda con la mirada. Sería adecuado, así mismo, reconocer en este instante que la mente humana necesita, de vez en cuando, una tregua: una rendija por la que entre el aire. Este es uno de esos momentos porque no hay logro que no venga acompañado de un cansancio profundo, de una leve desorientación que deja el esfuerzo cuando ha durado demasiado...

El Juego del Garrote en Gran Canaria: un bien inmaterial vivo

Imagen
Un día de estos, el Boletín Oficial de Canarias anunciará lo que muchos llevamos tiempo aguardando en silencio: el Juego del Garrote Tradicional de Gran Canaria será declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial. Y no se tratará entonces tan solo de una noticia administrativa. Será, más bien, un acto de reconocimiento a una práctica que se sostuvo a contracorriente, que se conservó en la memoria, en los gestos de los cuerpos y en la voz de quienes no quisieron dejarla morir. El juego del garrote es mucho más que un deporte. Es una rama que se desprendió de un árbol para convertirse en una herramienta que supo defender, con insistencia, la cultura pastoril. Nació en el ámbito rural, en un mundo donde trabajar y preservar la vida se mezclaban continuamente. Durante años, esta práctica se mantuvo en los márgenes de la historia, como si fuese un recuerdo incómodo de un mundo que no tenía derecho a existir. Sin embargo, en los patios y en los corrales hubo quienes siguieron sosteniend...

Cuando la palabra mata

Imagen
: La paradoja de discutir definiciones mientras la barbarie arrasa vidas Termina por resultar paradójico que, mientras miles de personas son aniquiladas bajo las bombas en Palestina, en lugares remotos de la geografía política nos enredemos —desde las Naciones Unidas hasta plenos municipales o redes sociales— en debates obsesivos sobre qué palabra es legítima. Y es paradójico porque lo elegimos: porque nos complace refugiarnos en la disputa verbal, porque nos define como comunidad que se esconde en el lenguaje para no mirar de frente al horror. Cada vez que la violencia se convierte en paisaje habitual, la discusión se desplaza hacia lo que puede o no puede decirse. Ya no hablamos de los cuerpos enterrados bajo los escombros, de las familias borradas en un segundo, de la infancia arrebatada en la sala de urgencias de un hospital sin techo; hablamos, en cambio, de la semántica. De si es prudente llamarlo genocidio, de si conviene nombrarlo guerra, de si la diplomacia prefiere el ...